Loxosceles laeta (Araña de
Rincón)
1)
Descripción
El cuerpo de la Loxosceles
laeta o "araña de los rincones" mide entre 0,8 y 1,2 cm. de largo, alcanzando
con las patas extendidas hasta 4,5 cm. Es de color pardo, siendo el tórax más
claro que el abdomen, con una mancha oscura en forma de violín, con la base
dirigida hacia delante. El macho es de tamaño similar, con un cuerpo y patas más
delgados. A diferencia de otras arañas, la Loxosceles laeta tiene solamente tres
pares de ojos, característica útil para su identificación. Ha sido encontrada en
un 41% de las viviendas urbanas y 24% de las rurales en la zona central de
Chile.
 
Es una araña de hábitat
preferentemente domiciliario; es tímida, solitaria, sedentaria y desarrolla su
actividad generalmente en la noche. Suele encontrarse en la vivienda de los
seres humanos, tejiendo su tela en los rincones altos y sombríos, detrás de los
cuadros y guardarropas.
2)
Ubicación
geográfica
Están distribuidas
ampliamente por el mundo, existiendo varias especies. La más difundida en
América del Sur y Chile es la Loxosceles laeta.
3)
Cuadro clínico
La mordedura de araña es
sólo en defensa propia. Puede ocurrir durante todo el año, pero es más frecuente
en primavera y verano. Generalmente ocurre al comprimirla contra la piel durante
la noche cuando la persona duerme (38%) o al vestirse (32%) con ropa colgada por
largo tiempo en la muralla o en armarios. La mordedura es frecuente en cara y
extremidades. La araña es vista en un 60% de los casos e identificada en un
13%.
Los cuadros producidos por
la mordedura de las arañas del género Loxosceles se conoce como loxoscelismo y
adopta dos formas clínicas: a) Loxoscelismo cutáneo (aproximadamente un 90% de
los casos) y b) Loxoscelismo cutáneo visceral. Aparentemente no existiría
relación entre la forma clínica y el tamaño de la lesión local. La talla del
paciente, el tamaño de la araña y la cantidad de veneno probablemente
contribuyen a la variabilidad de la lesión producida por la mordedura de la
Loxosceles laeta. Además, se ha sugerido que la inmunidad natural adquirida de
mordeduras previas puede producir un cuadro más leve.
a)
Loxoscelismo cutáneo es habitualmente
de comienzo brusco y en 3/4 de los casos existe dolor, picazón local o dolor
indefinido; en el 25% restante se presenta como inflamación. En el transcurso de
las horas adquiere características de dolor franco y creciente.
La mordedura puede ser relativamente dolorosa o bien pasar
inadvertida. El dolor se presenta usualmente entre las 2 a 18 horas después.
La necrosis puede desarrollarse rápidamente en cuestión de horas o bien tardar
varios días. En la mayor parte de los casos el diagnóstico se puede realizar
antes de 6-8 horas.
El loxoscelismo cutáneo necrótico ocurre en un 75% de los
casos y aparece en las primeras 24 horas. Se manifiesta por una placa violácea
("livedoide") de contornos y color irregulares, de extensión y profundidad
variables. El centro de la lesión usualmente está por debajo de la superficie de
la piel, lo que junto a la coloración violácea ayudan a diferenciar esta
mordedura de las de otros artrópodos. Se define en el curso de las primeras 24
hrs. de evolución y se transforma, dependiendo del daño, en una costra, la que
se desprende en un plazo de 3 a 6 semanas dando origen a una úlcera, que
terminará de cicatrizar con o sin secuelas, dependiendo del daño inicial, en
plazos variables (4-71 días).
La herida, según su
extensión y profundidad puede requerir de cirugía reconstructiva. Se ha visto
que las lesiones más severas son en áreas de tejido graso, como los muslos y
glúteos.
b)
Loxoscelismo
cutáneo-visceral
Ocurre en alrededor de un
10% de los casos, es grave y puede llegar a provocar la muerte si no es tratado.
Estas reacciones no se correlacionan con la severidad de las manifestaciones
cutáneas. Se inicia de manera similar
al loxoscelismo cutáneo puro, pero alrededor de las 12-24 hrs. posterior a la
mordedura, se inician síntomas, signos y complicaciones derivadas principalmente
de una hemólisis intravascular masiva: Fiebre alta palpitaciones, náuseas,
vómitos, dolores articulares y musculares, anemia, ictericia coloración amarilla
de la piel), hematuria (sangre en la orina).
Es muy importante controlar cualquier tipo de loxoscelismo
durante las primeras 24 a 48 hrs. y estar atentos a la aparición de síntomas y
signos sugerentes del cuadro visceral.
La
mayoría de las mordeduras requieren de frío local, muy útil ya que el veneno es
más activo a altas temperaturas, inmovilización, elevación de la zona afectada.
En
caso de sospecha de mordedura consultar el servicio de urgencia o un
dermatólogo. |